Redacción por: Karla Fabiola Torres.
Martínez Bautista Campeones Inmobiliarios.
¿Un tono fuerte, claro o neutro?, ¿Liso o estampado?, ¿Quizás
un color que combine con los muebles y la pared? Elegir el color del sofá no es fácil y si eres un poco indeciso será un
poco más complicado te dejamos estos prácticos consejos para que tomes en
cuenta a la hora de elegir el correcto.
EL TAMAÑO DEL ESPACIO. Para salones pequeños se recomiendan colores claros:
blanco, beige, gris y los colores pastel en su versión clara. Los tonos suaves ayudan a ampliar y
agrandar el espacio y, además, aportan luminosidad. En espacios pequeños, menos es más
así que siempre mejor los lisos que los estampados. Si por el contrario, tienes un salón
grande prodrás optar por tonos más fuertes y arriesgados o incluso estampados.
EL ESTILO DEL AMBIENTE. Como
es lógico, el sofá tiene que ir en sintonía con el
estilo decorativo de tu sala. A la hora de elegir color, puedes escoger dos estrategias decorativas.
Puedes elegir una tapicería que se integre suavemente en la gama
cromática del espacio.
Por ejemplo, un sofá beige en un salón en el que predominan grises y blancos.
Los sofás de tonos neutros son los más combinables.
Por el contrario, también puedes darle todo el protagonismo al sofá,
escogiendo un color coincidente con un complemento, las cortinas o la alfombra.
TELA LISA O ESTAMPADA. Aunque es cierto que los sofás lisos predominan, los sofás estampados le van a dar una gran personalidad a tu ambiente. El truco está en elegir correctamente la combinación de colores.
LA PRESENCIA DE NIÑOS Y MASCOTAS EN CASA. Este factor puede determinar de manera decisiva la elección de un color u otro. Si tienes niños pequeños en casa, perros o gatos lo mejor es que optes por un color más oscuro.
Por último…si en tu salón entra
mucha luz, no escojas un sofá oscuro ya que va a acabar
perdiendo color y deteriorándose.


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