Comienza por
tareas sencillas: Si
tu hijo es pequeño puedes empezar asignándole tareas simples como colgar su
suéter o vestirse solo, de esta manera irá teniendo responsabilidades. Se
recomienda hacer esto a partir de los 3 años, ya que a esta edad ya comprenden
órdenes.
Incentívalos: El premiar a tus hijos por la
realización de alguna tarea doméstica con un dulce o juguete puede ser una gran
opción, solo no olvides decirle que esto no será siempre y que las labores
deben realizarse aún sin premios.
Reparte
quehaceres a todos: Y
convéncelos de que con su realización contribuirán al bienestar de la casa y de
ellos mismos al estar todo en orden.
Es muy importante también que les hagas
sentir a tus hijos que su ayuda es importante, para que de esta manera se
sientan valorados.
Se paciente con
tus hijos: Si
no realizan las cosas bien a la primera, tómate el tiempo de explicarles como
deben realizarse las labores y así poco a poco pueden ir mejorando, evita
regañarlos. Una vez que ellos aprendan, no las vuelvas a realizar.
Trátalos como
adultos: A
ellos les gusta jugar a ser “grandes” respétalo como si fuera un adulto,
enséñalo como arreglar sus cosas (su ropa o sus juguetes) y dale un poco de
libertad dejándolo elegir dónde colocar sus cosas en la habitación.
Cómprale
utensilios de su tamaño: Ya
sea un mandil,
una escoba, un plumero, un recogedor o una cubeta pequeños harán que tu hijo haga con más gusto sus labores, además por el tamaño de los utensilios le serán más fáciles de manipular.
Predica con el
ejemplo: Es
muy importante que tu también realices tus labores adecuadamente, así le estarás
dando un excelente ejemplo a tu hijo.
Esperamos que estos consejos sean útiles
para ti y que te ayuden a conseguir que tu hijo colabore a los quehaceres
domésticos de una mejor manera y entienda la importancia de realizarlos.




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